viernes, 24 de septiembre de 2010

Me encanta

Me encanta escucharle el corazoncito. Cuando se queda dormido, me acerco despacito y pego mi cabeza a su espalda para poder escucharle el corazoncito, ese pequeño corazoncito que latía ya dentro de mi, y escuchar su respiración todavía agitada, que poco a poco va siendo más lenta.  Y pienso en  grabar a fuego ese momento en mi mente para poder recuperarlo siempre y recordar su latir rapido y su respiración y esa paz y su olor.